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Características de las barricas
25 Marzo, 2019

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En el artículo anterior os contábamos los importantes matices que aporta la crianza en barrica de roble pero, ¿sabes cuáles son los tipos más utilizados en nuestro país y que empleamos en Azpilicueta? El roble francés y el americano.

A continuación, te contamos las principales diferencias entre ellos:

Roble francés:

  • Para hacer las duelas, el roble francés ha de hendirse. Es decir, debemos resquebrajar el tronco siguiendo el hilo de la madera y los radios medulares. Si estos radios se cortan, el vino se escaparía de las barricas por ese punto.
  • Esta madera aporta al vino muchos componentes aromáticos, pero de forma muy equilibrada, con ligeros toques especiados.

Roble americano:

  • Al contrario que en el francés, la madera de roble americano puede serrarse ya que no presenta problemas de fuga. Esto es debido a que su sabia discurre por los llamados tilos, vías que consiguen taponar los conductos de la madera y hacen que ésta sea más densa e impermeable a escapes.
  • Este roble aporta al vino especialmente aromas dulces como la vainilla, cacao, canela y coco.

Además de los conocidos roble francés y americano, existen otras maderas de roble provenientes de Europa menos utilizadas, como es el caso de la húngara, eslovena o rusa. Éstas tienen un comportamiento en la crianza más próximo a la barrica francesa que a la americana.

El tostado

Una barrica siempre debe ser tostada interiormente, ya que una madera fresca es muy poco aromática y no tendrá mucho que aportar a la crianza del vino. Al tostarla, la madera sufre grandes transformaciones en sus componentes y se enriquece en sustancias capaces de emigrar al vino.

La naturaleza de los compuestos aromáticos formados y su concentración, van a tener relación directa con el nivel del tostado que demos a la barrica. La temperatura y la duración del tostado, por tanto, determinará lo que la barrica cederá al vino durante la crianza.

Tipos de tostado

En términos generales podemos hablar de tostado ligero, medio, fuerte o muy fuerte.

  • Ligero: Proporciona un gran impacto aromático marcado por nuez y coco. En el caso de que la madera no se seque adecuadamente, puede otorgar un aroma excesivo y dar lugar a notas de tablón.
  • Medio: Revela matices aromáticos de coco y roble fresco. Tiene cierta disminución de impacto aromático en relación con el tostado ligero, aunque gana en equilibrio y complejidad. El aporte de taninos en este caso es menor.
  • Fuerte: Potencia el desarrollo de una categoría de notas aromáticas más minerales. Pierde ligeramente intensidad olfativa y cuanto más fuerte sea el tueste, menos taninos aportará al vino.
  • Muy fuerte: Produce un descenso de la intensidad global del aroma y provoca un gran cambio en la composición.

En términos generales, al aumentar el grado de tostado, disminuyen los aromas de nuez o coco y aumentan las notas de especiado, tostado y ahumado. Las notas de vainilla también se incrementan con el grado de tostado, pero sufren una disminución cuando se alcanza un grado de tostado muy fuerte.

Como conclusión general, es importante señalar que la barrica debe ser la que se adapte a las características de nuestro vino y no al revés.

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